Eli Lilly está ampliando su investigación sobre el GLP-1 para abarcar la hipertensión y las afecciones neurológicas. La empresa farmacéutica pretende explorar nuevas aplicaciones terapéuticas para sus innovadores agonistas del receptor de GLP-1.
El futuro de la investigación de Eli Lilly
Eli Lilly ha causado sensación con sus fármacos GLP-1, incluido el tirzepatide, bajo las marcas Zepbound y Mounjaro. Inicialmente para la diabetes y la pérdida de peso, estos fármacos resultan ahora prometedores para otras afecciones.
Estudios recientes sugieren que los agonistas del receptor de GLP-1 pueden reducir significativamente la presión arterial en pacientes con hipertensión. Como consecuencia, este avance ha impulsado a Eli Lilly a explorar nuevas posibilidades de tratamiento.
Según STAT News, Eli Lilly también tiene previsto iniciar un ensayo de fase 3 de su fármaco GLP-1 orforglipron para tratar la hipertensión. Además, la empresa farmacéutica se propone investigar los fármacos incretina. En concreto, pretende estudiar su potencial para tratar el dolor, la salud cerebral y la neuropsiquiatría. Los tratamientos con fármacos de incretina se dirigen específicamente a hormonas como el GLP-1 y el GIP.
Tirzepatida, fármaco GLP-1 de Eli Lilly
Los agonistas del receptor GLP-1 imitan una hormona que regula el azúcar en sangre, el apetito y el metabolismo. Estos fármacos ralentizan la digestión, mejoran la sensibilidad a la insulina y favorecen la pérdida de peso. La tirzepatida, el agonista dual de los receptores GIP y GLP-1 de Eli Lilly, lleva estos beneficios más allá al mejorar el control del apetito y la salud metabólica.
Los mismos mecanismos que ayudan a controlar el peso pueden desempeñar también un papel en la reducción de la hipertensión. En concreto, la pérdida de peso contribuye a reducir la tensión arterial, mientras que una mejor sensibilidad a la insulina favorece una mejor salud cardiovascular. Los investigadores de Eli Lilly creen que estos efectos podrían traducirse en beneficios significativos para las personas con hipertensión.
Beneficios potenciales para el cerebro
Más allá de la hipertensión, investigadores ajenos a Eli Lilly están investigando fármacos GLP-1 para trastornos neurológicos. Científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington y del Sistema Sanitario de Asuntos de Veteranos de St. Louis han informado de que los fármacos GLP-1 Ozempic y Wegovy podrían beneficiar la adicción y los comportamientos relacionados con la recompensa. Si se confirma, esto podría abrir una nueva frontera en la atención neurológica.
El potencial de los fármacos GLP-1 en neurología es especialmente interesante. Los científicos están investigando sus efectos sobre la salud cognitiva, y algunos estudios sugieren una reducción del riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer. En concreto, la activación del receptor de GLP-1 puede proteger las células cerebrales del daño, reduciendo la inflamación y mejorando la función neuronal.
Además, los investigadores están examinando cómo estos fármacos podrían ayudar a los pacientes con enfermedades neurodegenerativas. Si se demuestra su eficacia, los agonistas del receptor GLP-1 podrían revolucionar los tratamientos del Alzheimer y otros trastornos cognitivos. Otros ensayos de Eli Lilly y otras empresas determinarán su impacto a largo plazo en la salud neurológica.
Retos y riesgos
A pesar de sus promesas, los fármacos GLP-1 conllevan riesgos potenciales. Los efectos secundarios más frecuentes son náuseas, vómitos y molestias gastrointestinales. Algunos estudios también han suscitado preocupación por la función renal en determinados pacientes. A medida que Eli Lilly amplíe su investigación, será crucial un seguimiento cuidadoso para garantizar la seguridad.
Además, siguen sin estar claros los efectos a largo plazo de los fármacos GLP-1 en el cerebro. Aunque los primeros resultados son alentadores, se necesitan ensayos más amplios para confirmar sus beneficios. Los científicos también deben determinar la dosificación adecuada para las afecciones neurológicas y cardiovasculares.
La expansión de la investigación sobre el GLP-1 por parte de Eli Lilly marca un cambio significativo en el desarrollo de fármacos. Sus esfuerzos podrían conducir a tratamientos innovadores que mejoren vidas en todo el mundo.
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